El acoso escolar no siempre empieza con una agresión visible, sino con todo lo que lo hace posible: lo que se tolera, lo que se normaliza y lo que nadie dice. En el Día Internacional contra el Acoso Escolar, una invitación a mirar más allá.
Ilustraciones: Gabriela Pérez Gil para Sentiido.
Cuando hablamos de acoso escolar, solemos pensar en el momento más evidente: la burla, el insulto o la agresión directa. Pero pocas veces nos detenemos a ver todo lo que ocurre antes. El acoso también se construye en lo cotidiano, en los comentarios que se dejan pasar, en los chistes que incomodan pero no se cuestionan, en el silencio de quienes ven que algo no está bien y no dicen nada. Este cómic pone el foco justo ahí: en ese momento incómodo, aparentemente pequeño, en el que todo podría ser distinto.
El 2 de mayo es el día internacional para tomar medidas contra el bullying escolar.










Enlaces relacionados
Sin las mujeres, el mundo que conocemos no existiría
Una fe que abraza no excluye
Lo que muchas veces se considera “normal” también es machismo
Formas de salir del clóset… Sin decir: “estoy saliendo del clóset