La homofobia, la bifobia y la transfobia no aparecen de la nada. Se construyen en comentarios cotidianos, silencios, burlas y discursos que muchas veces se minimizan como “opiniones”. Sentiido explora cómo esas violencias atraviesan la vida diaria de las personas LGBTIQ y por qué sigue siendo urgente nombrarlas.
Cada 17 de mayo se conmemora el Día Internacional contra la Homofobia, la Transfobia y la Bifobia, una fecha que recuerda que las personas LGBTIQ siguen enfrentando múltiples formas de violencia, desde agresiones físicas y asesinatos hasta rechazos familiares, discriminación escolar, violencia policial y discursos que cuestionan su existencia. (Ver: El silencio también es parte del acoso escolar).
Aunque muchas veces estas violencias se presentan como hechos aislados, en realidad suelen empezar en frases aparentemente “inofensivas”, en estereotipos repetidos todos los días y en una cultura que todavía legitima el rechazo hacia quienes viven su orientación sexual o identidad de género de manera diversa. (Ver: Formas de salir del clóset… Sin decir: “estoy saliendo del clóset”).
Cada 17 de mayo se conmemora el Día Internacional contra la Homofobia, la Transfobia y la Bifobia, una fecha que recuerda que las personas LGBTIQ siguen enfrentando múltiples formas de violencia.










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